Los orígenes de este enorme paso
hacia adelante de la humanidad, que es la escritura, son muy remotos e ignotos.
Echando la mirada lo más atrás que se pueda, la primera civilización que se nos
aparece, es la de los sumerios, que vivieron hacia el cuarto milenio antes de
Cristo, en la región que se extiende entre los ríos Tigris y Eufrates
y que los griegos llamaron Mesopotamia (en medio de los ríos). Este
lugar, según la enciclopedia CIESA, puede considerarse como “la placenta de
la humanidad”. Construyeron muchas ciudades de una ergonomía remarcable,
cuyo centro era un templo. Conocían y administraban la justicia, el registro de
la propiedad, la instalación de mercados, construcción de canales de riego, y
otras muchas instituciones muy adelantadas. Las principales, o más conocidas,
fueron: Uruk, Ur, Nippur y Larsa. Estaban
gobernadas por un sacerdote-rey (patesi) y vivían esencialmente de la
agricultura. También prosperaron como comerciantes. Organizaciones de esta
índole nunca hubieran podido existir sin la ayuda del importante medio de
comunicación humano llamado, escritura. En Mesopotamia podría esconderse el
primer dibujo del hombre-artista, y el primer trazo del primer hombre-escritor.
Mariette Cirerol
Bibliografía: Enciclopedias CIESA, LAROUSSE y SALVAT
Ponencia de Juan E. Luengo Muro, Málaga, España



Hacha de mano del Paleolítico inferior Piedra para moler alimentos, neolítico




