In
Memoriam
Discurso de Federico
García Lorca
al inaugurar la
biblioteca de su pueblo
El 19 de mayo de 1929, en
un banquete ofrecido por sus paisanos fuenterinos con
motivo del exitoso estreno en Granada de 'Mariana Pineda', Federico García
Lorca lanzó la propuesta de crear en Fuente Vaqueros una biblioteca popular;
Rafael Sánchez, panadero, organizador del acto, recogió está iniciativa
ofreciendo trescientos volúmenes de su propiedad.
Poco después,
el 30 de mayo, la propuesta sugerida por el poeta sería llevada al Ayuntamiento
para su aprobación, siendo Federico el encargado de inaugurar oficialmente la Biblioteca pública en
septiembre de 1931, durante la
Feria del pueblo.
En el acto de
inauguración, el poeta leería una hermosa y elogiosa Alocución a su pueblo
natal, con gran acento didáctico, enalteciendo el valor del libro, la lectura y
la cultura; Asimismo donaría los libros que había escrito junto a los de sus
amigos, además de pedirles más volúmenes a la Residencia de
Estudiantes de Madrid y a la Editorial Ulises.
La guerra
cercenó el proyecto y sería ya en tiempos democráticos cuando, en enero de
1988, se volvieran a abrir las puertas de una nueva biblioteca situada en la
planta baja del edificio del Ayuntamiento.
“Medio pan y un libro
Cuando alguien va al teatro, a un concierto o
a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado,
recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se
encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y
no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la
melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin,
sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no
gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y
es pasión.
Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son
infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca
del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.
No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en
la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco
desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones
económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los
pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos
los hombres sepan; que gocen todos los frutos
del espíritu humano porque lo contrario
es convertirlos en máquinas al servicio
del Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.
Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un
hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un
pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no
tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos
libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?
¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor,
amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia
para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky,
padre de la revolución rusa mucho más que Lenin,
estaba prisionero en la
Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado
por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana
familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma
no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua:
pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre
del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo
por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha
dura toda la vida.
Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal,
uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe
ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los
problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz. “

Casa natal de García
Lorca en Fuente Vaqueros – VI CIELE, 1998
Parece que Federico García Lorca fue
fusilado en la noche del 16 al 17 de agosto de 1936; pero hay duda sobre la
fecha exacta. El 16 fue cuando lo arrestaron y lo más probable es que fuera
“ajusticiado” al anochecer de ese mismo día. Empecé de escribir estas páginas
que le dedico, antes de ayer, o sea el martes pasado, hoy es jueves, 18 de
agosto de 2011, hora 10,11 de la mañana. Hace 75 años, en este mismo momento,
ya habría terminado de sufrir este gran poeta que amo la vida y gozó en ella
hasta el último suspiro. Instinctivamente, se dio prisa en sacarle todo el jugo
posible; no se merecía esa muerte tan temprana, cobarde e injusta. Él descansa
en paz; pero, me imagino que no será lo mismo para los que tienen la mancha
imborrable de su muerte en la conciencia.

Retratado por el pintor
Gregorio Prieto
dos meses antes de su
muerte, en junio de 1936
Puesto que estamos homenajeando a
Federico, me voy a tomar la libertad de publicar, ahora tan tarde, puesto que
no lo fue en su tiempo, mi ponencia para la VI Convención Internacional de
Escritores en Lenguas Europeas, que tuvo lugar en 1998. Ahí va :
Conversando con Federico
¡Hola, Federico!. Quisiera hablar contigo, y
espero que puedo, que es posible, porque la vida no tiene fin, porque
simplemente se va cambiando, se va integrando, según amanecen las nuevas circunstancias.
Te busco, Federico, porque quiero que me entiendas, quiero que me sientas
escribiéndote, pero no sé hasta qué punto esto es posible. Todos te aman, todos
se acuerdan mucho de ti, y muchos hasta se aprenden de memoria tus palabras.
¡Cómo cambian las cosas! ¡Qué zumbos dan! Tú que tanto miedo tenías a que no te
entendieran, tú que tanto sufrías por no ser amado como tú querías! ¡Ya lo ves:
si vuelves ahora, con tu cuerpo de hombre, te sientan sobre un trono hecho de
gloria, y te pasean, no solamente por los pueblos de España, sino por el mundo
entero!
De ti se reían porque tu cuerpo no era
fuerte, porque tus gustos eran delicados, porque cultivabas la sensibilidad de
los genes femeninos, esa sensibilidad de la cual se apartaban entonces los
hombres por parecer más viriles. Esa sensibilidad que hasta te apartaba de las
mujeres porque buscaban lo opuesto en los hombres. De todo eso la culpa la tuvo
la educación por no estar a la altura, o por no estar presente. Era la ley del
más fuerte, corporalmente más fuerte; porque otro cantar conlleva la fortaleza
del alma.
Tú que tanto miedo tenías a la muerte,
todavía tuviste suerte; porque no te encerraron en una caja, porque no quemaron
tus restos, porque a pesar de estar muerto, escapaste a tus verdugos que no
pudieron encontrar tu cuerpo. La naturaleza te escondió, la vida te cogió en
sus brazos, te cubrió de tierra, hizo nacer de ti hierba, flores e insectos: lo
infinitamente pequeño que tanto te gustaba.
Y tu mente, Federico, seguro que se
habrá juntado con la Luz,
con la Esencia Divina
de la Compasión,
con el Fluido todopoderoso e infinito del Universo, con Dios.
En el tiempo que tuviste cuerpo de
hombre, la consciencia del mundo no había evolucionado bastante para
entenderte. Pero ahora sí, ahora te comprende. Tus poemas figuran en los libros
de texto, se te estudia, Federico, como tú te mereces.
Naciste en un momento oscuro donde los
que tenían un poco de sabiduría, la escondían. Tenían miedo de enseñarla,
porque la mayoría buscaba la salvación en las tinieblas, admiraba la fuerza
avasalladora del hombre duro. Para la persona noble y tímida, no había lugar
donde vivir en paz. No había otro remedio que luchar. Y luchaste, Federico.
¡Cómo luchaste! Hasta te creíste capaz de poner de rodillas al propio demonio.
Y creo que lo lograste, pero lo lograste ahora, en esa vida que tienes, en esa
trascendencia que todos quisieran conocer antes de llegar a ella. Porque somos
humanos, Federico, y tenemos miedo, lo mismo, o más, del que tú tuviste.
Y ahora, voy a transcribir algunas
palabras tuyas, para que los demás te conozcan mejor. Me lo permites ¿verdad?
Federico. Entonces, ponte en mi mano, busca conmigo las frases más
representativas de tu personalidad, lo que más quieras que se sepa:
“Es
harta cobardía estos ejemplos de los cartujos. Ansían vivir cerca de Dios
aislándose ... pero yo pregunto ¿qué Dios será el que buscan los cartujos? No
será Jesús seguramente ... No, no ... Si estos hombres desdichados por los
golpes de la vida soñaran con la doctrina de Cristo, no entrarían en la senda
de la penitencia sino en la de la caridad. ... La única senda es la caridad, el
amor de los unos a los otros. ... El Alma siente deseos de amar, de amar
locamente y deseo de otra alma que se funda con la nuestra ... deseos de
gritar, de llorar, de llamar a aquellos infelices que meditan en las celdas,
para decirles que hay sol, y luna, y mujeres, y música; de llamarlos para que
se despierten para hacer bien por su alma, que está en las tinieblas de la
oración, y cantarles algo muy optimista y agradable ... pero el silencio reza
su canto gregoriano y pasional.”
“He
compuesto unos poemas del cuco ... y los ensueños del río, poemitas patéticos
que siento dentro, en lo más hondo de mi corazón infeliz. No tienes idea de qué
sufrimiento tan grande paso cuando me veo retratado en los poemas... He visto
un libro admirable que está por hacer y que quisiera hacerlo yo: Son “Las
meditaciones y alegrías del Agua”... Veo un gran poema, entre oriental y
cristiano-europeo, del agua, un poema donde se cante en amplios versos o en
prosa... La vida apasionada y los martirios del agua...”
“¿Por
qué os causan repugnancia algunos insectos limpios y brillantes que se mueven
graciosamente entre las hierbas? ¿Y por qué a vosotros los hombres, llenos de
pecados y de vicios incurables, os inspiran asco los buenos gusanos que se
pasean tranquilamente por la pradera
tomando el sol
en la mañana
tibia? ¿Qué
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motivo
tenéis para despreciar lo ínfimo de la Naturaleza? Mientras que no améis profundamente a
la piedra y al gusano no entraréis en el reino de Dios.”
No puedo terminar sin mencionar la
contestación que das a un amigo que te pregunta: “¿Qué significa realmente la
vida para ti?” :
“La
vida es la risa ante un rosario de muertes. Es mirar más allá del rebuznador
hombre hasta el amor que reside en el corazón de la gente. Es ser el viento y
rizarse las aguas del arroyo. Es venir de ningún sitio e irse a ningún sitio y
estar en todas partes rodeado de lágrimas.”
Hace mucho, mucho tiempo
cuando la Tierra no había nacido,
¿dónde estaba mi alma?
¿Existía ya
flotando entre el polvo de estrellas,
atravesando milenios?
Dentro de un universo que nunca empezó,
un universo que viaja para siempre,
que nunca se para,
que nunca llega.
¡Y nosotros, polvo de estrella
flotando dentro eternamente!
Hace mucho, mucho tiempo
cuando la Tierra no había nacido,
¿dónde se alojaba tu alma?
¿De
qué estrella surgió,
Federico,
tu semilla?
Mariette
Casida de las palomas oscuras
–
A Claudio Guillén –
Por
las ramas del laurel
vi
dos palomas oscuras:
La
una era el sol,
la
otra la luna.
“Vecinitas”,
les dije.
“¿dónde
está mi sepultura?”
“En
mi cola”, dijo el sol.
“En
mi garganta”, dijo la luna.
Y
yo que iba caminando
con
la tierra a la cintura
vi
dos águilas de nieve
y
una muchacha desnuda.
La
una era la otra
y
la muchacha era ninguna.
“Aguilitas”,
les dije,
“¿dónde
está mi sepultura?”
“En
mi cola”, dijo el sol.
“En
mi garganta”, dijo la luna.
Por
las ramas del laurel
vi
dos palomas desnudas.
La
una era la otra
y
las dos eran ninguna.
